El reciclaje del denim entra en la arquitectura interior: llega a España una moqueta modular compuesta en un 95% por vaqueros recuperados que promete absorber el ruido ambiente en espacios de trabajo, hoteles y ferias. Se llama Eco Resonance y la comercializa la nueva plataforma valenciana Selection by Andemen.
Un textil que “se oye” cuando no está
La contaminación acústica es uno de los grandes enemigos del confort en interiores. Eco Resonance plantea un enfoque material: convertir residuos textiles —los omnipresentes vaqueros— en paneles de suelo que atenúan la reverberación y la transmisión del ruido de paso. La propuesta llega al mercado español en agosto de 2025 a través de Selection by Andemen, e insiste en una idea aparentemente sencilla: el suelo que no ves, pero que echas de menos cuando desaparece el silencio.
La solución se presenta como una moqueta de instalación rápida, antideslizante y de formato modular (piezas cuadradas de 50×50 cm). El objetivo es doble: mejorar la inteligibilidad en espacios abiertos y, al mismo tiempo, facilitar la vida a arquitectos e interioristas con un sistema recortable que se adapta a geometrías complejas sin obras mayores. Según la información facilitada, el material combina poliéster con fibras de denim reciclado hasta alcanzar el 95% de contenido recuperado, clave para su rendimiento acústico y su narrativa de circularidad.
Más allá del dato técnico, el producto se apoya en dos garantías de trazabilidad: cuenta con Pasaporte Digital de Producto (DPP), pensado para seguir el ciclo de vida del material, y certificación Global Recycled Standard (GRS), que verifica el porcentaje de reciclado y ciertas prácticas responsables en la cadena de suministro. En un mercado cada vez más exigente con la documentación de impacto, estos sellos funcionan como una carta de presentación técnica y comercial.

Cómo funciona y dónde encaja
El ruido en oficinas, hoteles o instalaciones feriales suele venir por dos vías: el tránsito constante y la reflexión de las superficies duras. Eco Resonance ataca ambos frentes: amortigua el impacto del paso —y, por tanto, el ruido mecánico— y reduce ecos y reverberaciones al actuar como superficie absorbente de banda ancha. De ahí que la marca subraye su uso en coworkings, espacios de alto tránsito, tiendas y áreas comunes donde la estética también importa. La colección propone una paleta de tonos naturales y un acabado de líneas mínimas que busca integrarse sin competir con la arquitectura.
Este enfoque modular de 50×50 cm encaja especialmente bien en proyectos con fases, ampliaciones o rotaciones de layout. Al ser piezas independientes, permite reconfigurar, sustituir zonas dañadas sin levantar todo el pavimento, jugar con orientaciones o “dibujar” áreas funcionales mediante variaciones sutiles de tono. Para los hoteleros o gestores de ferias, la posibilidad de mantenimiento localizado y la resistencia al paso continuado son argumentos que pesan tanto como la absorción acústica.
El fabricante destaca la facilidad de corte para salvar pilares, registros de instalaciones o encuentros complejos, algo que suele complicar la obra cuando se trabaja con soluciones continuas. Aquí el beneficio es operativo: menos tiempos muertos, menos desperdicio y una instalación que no exige cerrar el espacio durante largos periodos.
Una plataforma que quiere prescribir diseño consciente
Eco Resonance se presenta como uno de los “productos estrella” de Selection by Andemen, una plataforma nueva —con sello valenciano— dirigida a particulares y, sobre todo, a profesionales del interiorismo, la construcción y la hostelería. La propuesta se define menos como catálogo y más como “ecosistema” de apoyo y asesoría: curaduría de colecciones, conexión con estudios y promotoras, y acompañamiento técnico y comercial en proyectos contract. En otras palabras, una figura de intermediación con ambición prescriptiva en un mercado saturado de referencias.
Detrás está Andemen Group, un holding con raíces en València y casi dos décadas de actividad, especializado en acercar fabricantes internacionales a los canales profesionales y retail europeos. La empresa asegura cubrir la cadena completa —del sourcing a la postventa— con un enfoque de canal y adaptación de producto, algo clave para que soluciones de nicho como un suelo de denim reciclado encuentren hueco en proyectos reales.
Entre el residuo y el rendimiento
El interés de Eco Resonance no reside solo en su relato sostenible —que también— sino en su cruce de prestaciones: confort acústico, diseño contenido y lógica de mantenimiento que resulta práctica para quien explota el espacio. Si la promesa se cumple, el producto aspira a formar parte de ese conjunto de soluciones “invisibles” que hacen que un interior funcione: no piden protagonismo formal, pero determinan el bienestar de quienes lo habitan.
Quedan, como siempre, las preguntas que importan a cualquier especificador: niveles de absorción certificados por banda de frecuencia, comportamiento frente al fuego, resistencia a manchas y rodadura, vida útil y, por supuesto, coste total de propiedad frente a alternativas comparables. El Pasaporte Digital de Producto y la certificación GRS son un buen punto de partida en términos de trazabilidad y validación del reciclado; la adopción en proyectos concretos dependerá de cómo se traduzcan esas credenciales en números de ficha técnica y en experiencias de uso.
Mientras tanto, la llegada al mercado español marca un movimiento interesante: convertir un icono del consumo —el vaquero— en un componente silencioso de la arquitectura interior. Una pieza que, paradójicamente, busca pasar desapercibida para que el espacio “suene” mejor.




