La empresa japonesa Muji se suma a la tendencia de las casas prefabricadas, lanzando su primer diseño bautizado como Yō no Ie. Espacio abiertos, colores neutros y multifuncionalidad son las características principales de este modelo.

En la carrera por la innovación y la eficiencia aparecen nuevas tendencias, que vienen para quedarse. Las casas prefabricadas se están convirtiendo en el nuevo modelo de vivienda en el marco del diseño industrial, gracias a su rápido proceso de instalación y su precio. Son muchas las empresas que proponen diseños cada vez más elaborados y agradables para el consumidor.
La firma japonesa Muji, a la cabeza en esta tendencia, ha diseñado su primer modelo de casa prefabricada. Bautizada con el nombre Yō no Ie o Plain House (casa simple, sencilla), esta vivienda combina dos principios básicos: es multifuncional y minimalista. En un solo piso y no más de 80 m2, esta Plain House recoge las estancias principales de cualquier domicilio; pero combinadas para ofrecer una experiencia única al huésped.
Un escritorio de trabajo con doble función como cabecero para la cama. Una mesa de comedor con ruedas para desplazarla por toda la vivienda. Una hoguera con asientos al aire libre. Una isla de la cocina en el centro del espacio común como punto de reunión. Todas estas facilidades, confeccionadas en su mayoría con madera, conviven en una única planta sin columnas, escaleras o separadores fijos. No obstante, Yō no Ie dispone de paneles plegables que permiten separar las diferentes estancias de la casa, y obtener algo de privacidad.

Pero, sin lugar a duda, uno de los atractivos más mencionados por los usuarios es su amplia terraza (cada vez más cotizadas desde el inicio de la pandemia). La plataforma exterior está hecha de madera y su superficie se adapta al terreno. La terraza, junto con los techos altos que caracterizan la vivienda, alejan del usuario la sensación de habitar en un espacio angosto, oscuro y frío. Y le hacen aprovechar (y disfrutar) hasta el último centímetro del espacio.
La empresa japonesa Muji se caracteriza por emplear materiales de buena calidad, bajo consumo e impacto medioambiental mínimo. Además de colores neutros, que agradan al groso del público.
Ventajas de las casas prefabricadas
Las viviendas tradicionales pasan a un segundo plano para muchos usuarios, que se decantan por este tipo de hogares. Famosos como Pamela Andreson, Antonio Banderas o Minnie Driver han disfrutado de estas exclusivas opciones. Pero, ¿qué beneficios tienen las casas prefabricadas? ¿Realmente merecen la pena? No tenemos ninguna duda, las casas modulares tienen varias ventajas.
El tiempo destinado a la construcción es considerablemente menor que las casas convencionales. Pueden estar listas en tan solo unos meses. Su versatilidad es, también, uno de los encantos que llaman la atención de los compradores. El cliente tiene la capacidad de diseñar a medida toda la vivienda, eligiendo cuestiones como calidades, precios o distribución de los espacios interiores y exteriores. Una vez construida, tiene posibilidades de crecer. Sin mayores problemáticas, el cliente puede añadir habitaciones o espacios extra si lo requiere. Además disponen de un amplio y variado catálogo de ejemplos a disposición del cliente, desde una moderna construcción de hormigón a diseños rústicos y cuidados.

Las casas prefabricadas pueden construirse en cualquier espacio urbanizable. No importa si es en la montaña, la playa o la ciudad. Estas viviendas se adaptan a todo tipo de terrenos. Se escogen, así, los materiales y componentes de acuerdo a las condiciones climáticas o peculiaridades de la zona. Eso sí, la política de este tipo de construcciones requiere que todos los componentes que formen parte de estas viviendas sean sostenibles y funcionales.
Pese a no tratarse de hogares low cost, las casas prefabricadas tienen precios bastante asequibles. Dependiendo del modelo y sus complementos, estas viviendas rondan los 60.000 u 80.000 euros; y pueden ascender hasta más de 1.000.000 euros.
