La firma valenciana de iluminación suma una nueva pieza a su colaboración con el diseñador Bodo Sperlein. Presentada en MENU 2026, en Milán, Arabesque se inspira en la arquitectura andalusí y convierte la chapa de madera en una presencia casi arquitectónica.

LZF Lamps ha presentado Arabesque, una nueva lámpara diseñada junto a Bodo Sperlein que se mueve en un territorio más cercano al de la escultura que al de la luminaria convencional. La pieza ha debutado en MENU 2026, en Milán, instalada en el interior de la histórica All Saints Anglican Church, en el barrio de Brera.
La nueva propuesta amplía la colaboración continuada entre Sperlein y la firma española, y vuelve a insistir en una idea que está en el ADN de LZF desde hace años: entender la luz no solo como función, sino como una herramienta capaz de modelar el espacio, la atmósfera y la percepción. En Arabesque, esa voluntad se traduce en una estructura suspendida de apariencia ligera, compuesta por bandas ondulantes y entrelazadas de chapa de madera natural. La luz atraviesa ese material translúcido y genera un juego de profundidad, sombras y movimiento que refuerza su carácter envolvente.
Uno de los aspectos más interesantes de la pieza está en su referencia formal. El diseño toma como punto de partida la herencia arquitectónica de la España andalusí, especialmente sus arcos entrelazados, sus bóvedas y sus patrones geométricos rítmicos. Sperlein traslada ese imaginario histórico a una clave contemporánea y lo convierte en un volumen de gran presencia espacial, pero al mismo tiempo contenido y delicado.
“Trabajar con LZF significa explorar el potencial poético de la madera y la luz”, afirma el diseñador en la información difundida con motivo del lanzamiento. “Con Arabesque hemos creado una pieza que transforma arquitectónicamente un espacio, al tiempo que ofrece una experiencia íntima y humana de la luz”.
La pieza también refuerza una de las líneas de trabajo más reconocibles de LZF: el uso de la chapa de madera como materia luminosa. Desde hace más de dos décadas, la firma ha desarrollado un lenguaje propio a partir de este material, tratado no como simple soporte estructural, sino como superficie capaz de filtrar, matizar y calentar la luz. En ese sentido, Arabesque lleva esa investigación un paso más allá, al combinar innovación material, sensibilidad artesanal y una ambición claramente escultórica.





